







Tras cuatro días pegada al Windgurú, Sailingweather, Meteocat y todo tipo de predicciones de la bruja Lola sobre la meteo del finde, llegó el gran día.
El viernes por la noche la tripu del Cocoliso nos acercamos a Port Ginesta para encontrar a los primeros Furiosos norteños.
Primera impresión: “estos tíos están locos, yo que hago aquí” mientras les oía comentar que sí, que a las 9, que hay buen parte... Cenita en buena compañía y a la cama temprano para el sábado, contra lo que manda mi religión, amanecer a las 7.30 de la mañana.
Y anda, “resulta que parece que no sopla demasiado” comentamos mientras desayunábamos camino de Garraf. Primera sorpresa: llamadas de teléfono que avisan de que hay 30 nudos en mi puerto... hmmm....rehmmmm....Quedamos a la espera de ver que sopla, de ver que hacen, de ver que hacemos. Yo, en estado de shock a cuenta de lo que me espera. 25 nudos sostenidos con rachas de 30 y hasta 36 nudos en puerto, OH MY GOD Y VA Y LLAMAN POR RADIO DICIENDO QUE SALEN.
Me quería morir

)))
Pq Cocoliso y Nuba son novatos (bueno, Cocoliso no tanto...) y no salen si hay un 2 delante, no señor. Mi cara de pánico convenció a mi co-tripulante de que no era aconsejable llevarme a bordo en esas condiciones, así que dedicamos la mañana a charlar a bordo, comer, dormir la siesta y dar tiempo a que Eolo se pusiera de nuestra parte. A las 4.30, ya con la tripulación completa (Anna, Pier y yo) decidimos salir en conserva con Mascato II rumbo a Roda de Barà (y yo pensaba, a la muerte seguraaaaaaaaaaaa)
Travesía divertida, con 20 nudos de aleta/popa al zarpar que fueron cayendo, obligándonos a usar el gennaker de hierro para llegar a tiempo a la cena. Olas y lluvia se encargaron de amenizar la travesía, que empezó con la armadora viviendo su momento araña al ir al palo para subir la mayor.
Cocoliso llegó a Roda de Barà a tiempo para la cena. Pica pica abundante y mira, no será el mejor que hayamos tomado, pero que gran compañía. Fuimos los últimos norteños en llegar y los últimos en salir del bar, criando una fama que nos acompañará largo tiempo
¡¡¡QUÉ GRAN DÍA EL DOMINGO!!! Risas de pantalán, personalmente frustración personal al ver el excelente trabajo de maqueado que habéis hecho todos en vuestros barcos (os pienso copiar un montón de cosas), risas arriba, risas abajo, “yo te voto por guapo, ¡Furia de mi corasón!” Y llegó la hora de la verdad: la regata furiosa.
Dejadme que me limpie la baba, QUE BIEN NAVEGA MI BARCO, JOOOOOOOO ya que esperaba tardar una hora más que el resto en recorrer las 5 millas que nos separaban de las linea de llegada y que placer, que emoción, que todo me dio ver que podía fotografiar las proas de mis compañeros de eslora!!!! A bordo, un bebé de un año durmiendo como un tronco, un patrón italiano mareado como una sopa y tres periodistillas decididas a coger bronce!
La imagen de la flotilla furiosa, a ratos desapareciendo por el mar de fondo (¡que olas!), a ratos luciendo las figuras de nuestros queridos y viejos barcos. Un sol radiante. Un viento constante. Esas olas. Buf. Buf y Buf. QUE PRECIOSIDADDDDDDDDD
Y ¿qué mejor manera de celebrarlo que inaugurando la temporada de baño 2012? Chapuzón en el puerto en ropa interior (Nota: dejar un bañador en el barco todo el año) para liberar el muerto más muerto que he visto nunca del timón de Cocoliso, con la ayuda de los vecinos y pidiendo clemencia a los dioses: no soporto el agua fría.
Comidita a bordo, descanso al ritmo de Sade y con sabor a tónica....hmmm.... para, una noche más, irnos a cenar todos juntos. Excelente cena, por todo, con una divertida entrega de trofeos en la que todos recibimos lo que nos merecíamos: aplausos de nuestros compañeros.
El regreso para Cocoliso ha empezado hoy lunes a las 10 de la mañana. Nos quedábamos solas Anna y yo, primera navegada juntas y sin saber muy bien cuanto sabe cada una. Al salir, algo de mar de fondo y el habitual pollo que se monta con la mayor de Cocoliso. Un invento recién estrenado que desmultiplica la driza me ha salido propenso a liarse con todo lo que tiene alrededor: un barco entero! Pero al final, todo el trapo fuera y motor para suplir la falta de viento y el exceso de ola. Hemos navegado un par de horitas con 8-10 nudos de aleta, que ha empezado a subir a partir del mediodía para poner más emoción al ya de por si completo fin de semana. En el agua, Veinticuatro, Corsario, Lidiana, acompañándonos por la radio. Cierraelpico, ya he descubierto tu vocación: ser locutor de radio jajajaja
Cuando he visto 7 nudos en el GPS y 22 de viento, casi me muero. NUNCA había corrido tanto con Cocoliso, nunca había llevado el barco con un viento de aleta así y las olas me tenían frita. Sólo podía pensar en el momento de tener que bajar la vela. QUE MIEDO POR DIOSSSSSSSSSSSSSSS
Y llegó el momento. Y los gritos. Y la escora. Y el balanceo. Y el cigarrito post para calmar los nervios. Mientras, Garraf se preparaba para ayudarme a entrar

por si acaso jajaja Y sí, hemos entrado, sin problemas, felices y agotadas, un poco nerviosas pero muy contentas!
Furiosos, ha sido un gran fin de semana. Por todo, hasta por el viento y la lluvia. He navegado, que al final, es lo que me gusta, dicen. Me he reído hasta llorar. He aprendido a navegar con más viento. He aprendido un poco más que vivir a bordo de un 28 pies es cómodo si te organizas.
Y, seguro que vosotros lo entenderéis, he reafirmado mi amor por Cocoliso, que se ha portado como un jabato, animándome a seguir arreglándolo poco a poco, a ponerlo al día y dejarlo tan precioso como los grandes barcos que he conocido este fin de semana.
Me siento orgullosa de ser una furiosa.
Gracias a todos por hacerlo posible