Una de baterías.
Esto pasó en un coche, pero a fin de cuentas las baterías no discriminan por tipo de vehículos para dar problemas.
Llegamos un día mi padre y yo a la ITV a pasarle la revisión a su coche, y paramos el motor mientras nos toca el turno. Cuando por fin nos llaman, vamos a arrancar y nada, ni intención si quiera. Ni una sola luz en el cuadro. Parece que no hay nada de batería.
Mi padre dice que la batería es nueva, que la cambió hace un par de semanas en un sitio de estos de servicio rápido que hay en algunos centros comerciales. Total, que tras informar en la ITV que no la vamos a pasar, llamamos al seguro, el señor que viene, tras echar un vistazo rápido y no ver nada anómalo, nos arranca el coche con una batería portátil y nos vamos al centro comercial a descambiar la batería en garantía.
Nos la cambian sin problemas, arrancamos y otra vez para la ITV. Murphy nos estaba esperando, y cuando de nuevo nos vuelven a llamar y vamos a arrancar el coche, de nuevo no arranca.
Debe de haber algo gordo, una derivación o algún gujero por donde se caen los amperios a chorros.

Llamada al seguro de nuevo, esta vez acordamos que vamos llevar el coche a un taller. Vamos al taller donde suelo llevar mi coche y nada más llegar, según le cuento a Jesús, el mecánico, lo que nos había pasado nos dice, sin mirar el coche: "eso va a ser una borna, que en estos coches se parten mucho"
Efectivamente, la abrazadera que hace la conexión en una de las bornas de la batería se había partido y no hacía conexión. Si le empujabas con la mano se quedaba y el coche arrancaba, lo que había pasado en el centro comercial, pero con las vibraciones al circular se salía lo suficiente para no hacer contacto aunque visualmente estaba en su sitio.
Abrazaderas nuevas en las bornas y listo.
