Vivo en Ibiza. La tradición marinera que a antaño era una necesidad, actualmente es un lujo. Yo, por un velero de 8x3m., estoy pagando en Ports IB sobre 4000€ anuales para poder amarrar. Estoy desde hace años a la espera de puerto base que, aunque ahora parece que algo se está moviendo, hay gente que lleva en dicha lista de espera desde hace casi 30 años. Estoy de acuerdo en que se debe proteger la posidonia y el medio marino, pero cuando una actividad, un hobby, se convierte en un lujo solo para los que tienen mayor poder adquisitivo, los amarres fuera de Sant Antoni son a precios privativos, aunque sea en un club náutico, que se han convertido en clubes elitistas y que hay que desemolsar grandes cantidades de dinero para poder pasar a ser socio del club -y eso, sin garantía de amarre-; si ya de por si, la náutica es cara, si los ibicencos hemos de resignarnos a ser los criados de los que vienen aquí a aprovecharse de nuestra isla, amparados bajo el paraguas del dinero, hemos de ver como cualquiera, a golpe de talonario, nos echa de la que siempre ha sido nuestra casa y nuestra forma de vida, que a nadie le extrañe que cualquiera se busque la vida para poder tener su bote, su llaüd o, incluso, su pequeño velero, en muchas ocasiones, heredado de padres y abuelos, y sin tener que, por ello, dejarse un dineral en un amarre.
No brindo porque este tema me afecta particularmente y si, por ejemplo, mañana, desde Ports IB me comunican que he de dejar mi amarre en el puerto, me quedan dos opciones: sacar el barco a tierra o echar un muerto en una cala (o, como algunos tambien hacen, pagar un buzo para que enganche una boya a un muerto ya fondeado).
