No es para tanto, jefe. La única experiencia que tengo en calefacción a bordo,
es en el Bahía, que la encendió Kaia una mañana, mientras yo dormía. Él se
marchó a pasear con Rufino y, evidentemente, no me dijo nada.
Al rato, me desperté, notando un chorro de aire caliente. Por momentos, pensé
que algo iba a salir ardiendo, pero no sabía que era. Me fui a la bañera, a la
espera de acontecimientos.
Al rato llegó Ángel y le comenté lo que pasaba. Me dijo que había puesto en
marcha la calefacción, como medida de precaución. Según él, hay que hacerla
funcionar cada "x" días, para que se mantenga activa.
Todo esto no tendría la mayor importancia, si no fuera por el pequeño detalle,
de que nos encontrábamos en el Caribe y hacía un calor de cojones.
En fin, que para el uso previsto, creo que cualquier cosa me valdrá.
Salud y
