Sin dudas el trato que da este astillero, las facilidades, la calidad de construcción y lo flexible que son a la hora de satisfacer cada capricho del armador, sumado a un precio imbatible y un servicio postventa inmejorable, hacen a los Nadir un barco muy a tener en cuenta a la hora de plantearse la compra de un velero nuevo. Son cada vez más conocidos y la calidad de construcción la demuestran los cofrades con fotos y relatos
in situ, un lujo impensable en astilleros de grandes marcas.
Mi Nadir 28 era único, y no me representó ningún problema a la hora de venderlo (literalmente me lo quitaron de las manos). Imagino que cada vez será más fácil vender un Nadir de ocasión o, por el contrario, cada vez será más difícil encontrar uno a la venta. Lo malo de esto es que, como todos los bienes, los Nadir obedecen a la ley de oferta y demanda, por lo que el precio de los veleros LG de ocasión, es de prever que suba en la medida que se vayan dando a conocer y su reputación, bien merecida, aumente.
Yo que lo he vivido en primera persona, me alegra mucho por el astillero, y por todos los cofrades que se han animado a confiar en ellos, ya que se llevan un barco extraordinario, a la altura de las mejores casas internacionales.
Saludos y enhorabuena por este pedazo de N27 #1!
