Cuando el pasado 7 de mayo me llamaron para ir a Cowes a por un barco en una semana no me lo pensé. Sin ver la agenda del trabajo y sin ver un solo parte dije que sí, que ya me organizaría…Y cuando me dijeron que el barco era un Grand Soleil 46-R y que el resto de los cinco tripulantes eran buenos conocidos míos, es que no había forma de decir que no...
Así las cosas el martes ya teníamos cerrado el viaje a Cowes, billetes de avión, coche de alquiler, hotel para Southampton, partes meteo y un sinfín de detalles. Para facilitarnos el trabajo, nos descargamos los 6 tripulantes una aplicación para el teléfono, la Wunderlist, para apuntar todas las tareas y cosas que tendríamos que llevar/hacer y de este modo no olvidarnos nada. En poco más de un día teníamos casi 60 anotaciones de lo más variopinto (cada uno apuntaba lo que se le iba ocurriendo, según sus experiencias en otros transportes) y nos las íbamos asignando: repuestos motor, arnés palo, menaje de cocina, vitualla, herramientas, material de seguridad, vhf, documentación, limpieza, material navegación y cartografía, etc. De este modo no nos olvidamos de nada, bueno, sólo una cosa que solucionamos en el último momento y casi nos complica el viaje…
Con un parte meteo medianamente aceptable aunque poco fiable (a una semana) que nos daba S-SW hasta el martes 16 y W-NW a partir del miércoles 17 (que luego sería casi todo un W), decidimos comprar los billetes de avión pasa salir hacia UK el domingo 14 por la tarde. Llegamos a Heathrow a última hora de la tarde y para ir a Southampton consideramos que lo mejor era alquilar un monovolumen para los seis. Era el medio de transporte más rápido y flexible e incluso más económico (éramos 6) para ir hasta Southampton. De Heathrow a Southampton es un viaje de alrededor de hora y pico de autovía, aunque aprovechamos para parar en un área de servicio para cenar.
En Southampton nos hospedamos en un Holliday-Inn Express, a unos 15 minutos en coche del ferry a Cowes pero bastante asequible y con un buen desayuno. A las 8 ya estábamos listos para devolver el coche y coger el ferry a West Cowes. Éste tarda unos 20 minutos en cruzar el Solent. Hay otro que llega hasta East Cowes que es el que lleva coches y tarda un poco más.
El Red Jet en Southampton:
El embarque de los ferrys en Cowes está en el centro del pueblo y al lado de Cowes Yacht Haven, la marina en donde teníamos el barco, así que en cinco minutos ya estábamos en nuestro destino.
En Cowes se respira vela pero de verdad. Yo había estado navegando allí en la Admiral's Cup de 2003 (la última edición que se hizo de esta regata) y me había quedado fascinado con la afición, los barcos y el ambiente. Y sigue igual…o mejor. Hay puertos como Palma o Porto Cervo en donde los superyates nos deslumbran, pero aquí se respira otra cosa…
Varada de un X-99 a la vieja escuela (estilo “Manual de maniobra” de Eric Tabarly)
En el varadero casi agotamos la memoria de las fotos:
Beneteau, X-Yachts, Elan y J:
Los Quarter Ton de la Coutss regata. Barcos con casi 30 años rescatados del olvido y que parecen nuevos:
Detalle de los "bumps" de medición de uno de los Quarter Ton:
El Invictus, Ker 40 (de Jason Ker, diseñador local con gran experiencia en IRC):
El Invictus con un gemelo, que vararon por la tarde:
El Fast Foiled, un experimento con foils...
Dos First 40, con distintas configuraciones de orza (y uno con palo de carbono):
Un King 40 (diseño de Mark Mills):
El nuevo Sun Fast 3600 de Jeanneau (Philippe Briand) y a su lado, un JPK:
Seguimos...