Yo tampoco le veo ninguna utilidad hoy en día a la mesa de cartas, excepto para acumular trastos de todo tipo.
Una carta de papel la abrirás una vez al año, o menos, pero el trasto siempre estará presente.
Es un elemento que nos llama la atención al principio igual que una rueda de timón, pero poco más.
Al final usamos la tablet sentados cómodamente en el asiento del salón, o en la bañera.
De hecho, yo la mía la quité, y es de lo mejorcito que le he hecho al barco.
En todo caso una pequeña plegable para jugar hasta que te aburras de ella, después la quitas y listo.
Y en ningún caso condicionar el diseño del Interior del barco por la mesa.
Es mi opinión, claro.

