Ya lo creo que los recuerdo, de mis primeras regatas en Coruña allá por los alrededores de 1980. ¡Menudo juego daban!.
Un cofrade dice que hay muchos por las rías bajas, me imagino que como consecuencia de su construcción en la Coruña y de que al existir la posibilidad de comprar el casco desnudo y terminarlo en autoconstrucción podían salir a un precio relativamente asequible.
Respecto a su escasa altura bajo techo, recuerdo que uno de los manzanitas estaba tripulado por un hombre y sus 4 hijos (el mayor de 14 años) y todo el mundo decía que esos eran los únicos que iban cómodos en los manzanitas.
Como no se si anécdota o leyenda urbana (o mejor pantanera) he oido contar en el pantano de San Juan que uno de los dos únicos veleros de crucero que se han quedado con la quilla al aire en ese pantano fue un manzanita al que su armador le cortó a escondidas parte de la orza para correr más.
Salud
