Si se consigue acertar con los socios es una fórmula ideal, sobretodo porque tambien deja una puerta abierta a compartir navegadas juntos, que aunque sea un par de veces al año puede ser una experiencia bien atractiva
De todas formas no es sencillo adaptar los períodos de vacaciones de cada uno a los turnos resultantes de un sorteo, y no hay que descartar como uno o varios de los propietarios vean consumir su período con el barco amarrado en puerto para luego disfrutar de las vacaciones propias con su barco en manos de otro socio...


Tampoco es suficiente la obligación de devolver el barco en perfecto estado si el uso que se hace del mismo no es cuidadoso ( motor a toope durante horas, embarrancadas, gualdrapeos innecesarios de velas...etc), y finalmente que las observaciones que se hagan sobre posibles carencias sean rcibidas de buen rollo y con ánimo de enmienda y no como un principio de afrenta y mal rollo...
No quiero parecer un pesimista nato, insisto en que es la fórmula ideal para tener el barco siempre a punto y con un coste mucho más razonable que manteniéndolo en solitario, pero aún así no es sencillo acertar en el equipo y que luego todo vaya "viento en popa"...

Saludos
