En Holanda la gente sabe perfectamente que vivir en un barco es más caro que vivir en un apartamento. Puede que en su día existieran posibilidades en barcos en mal estado, pero ya está muy controlado. Ya no digamos un barco, una casa flotante que no tiene medios de propulsión propios y está diseñada para vivir, exige más mantenimiento e infraestructura que una casa en tierra firme.
Solo tiene sentido para una persona que navega y además se ocupa del mantenimiento personalmente ahorrándose los costes que de otro modo serían muy elevados.
He visto hilos en la Taberna en la que se debatía sobre la polémica de la regulación anunciada - no sé si ya en vigor- que al margen de la lista 6 o 7 limita el uso del barco como vivienda. Por un lado tiene sentido, si los pantalones se ocupan por usuarios fijos que no salen a navegar, la nautica se verá sería,ente perjudicada, pues los que navegan de verdad sufrirán una presión sobre los precios de amarre e incluso dificultades para encontrar plaza.
Las cosas mientras no se desmadran están bien, pero siempre dentro de un orden.
