Si te ha de tranquilizar saberlo, creo que la razón es tuya.
Pero vienes de un país, España, en plena lucha reivindicativa contra abusos, lucha que como sabes, no se está ganando pero, al menos, aquí, conoces el paño y sabes cuando se pueden tensar las cosas y cuando no.
El mundo no va así.
Y vale más que te hagas a la idea si vas a pasar por países fuera de los estándares del primer mundo.
Si dichos países son, además, pequeños, tienen características de naciones pobres, y de pueblos aislados (métete con el amigo del alcalde en un pueblo pequeño aislado de España...), de nacionalismo exacerbado (tu eres en extranjero de paso, ni tan solo uno residente)y un sistema judicial especializado en "proteger al propio contra el extraño".
Cualquier autoridad que intervenga puede querer su tajada: no la piden, se la cobran.
¿Tratos con la policía? Los menos posibles, y siempre recibiendo los abusos y humillaciones con una sonrisa tímida. Facilita mucho las cosas, pero la actitud contraria puede acabar con tu viaje, tu patrimonio y tu libertad.
No hablo del lugar donde estás, pero si de muchos similares que, probablemente, visitarás.
