No hay envidia sana, así que será de la otra

Uno como ese (precísamente
este) es el "culpable" de que me haya vuelto a aficionar a la vela después de años de abandono.
Pequeñito pero matón... en una regata improvisada contra uno mucho mayor todavía le íbamos sacando ventaja.
¡Disfrútalo a tope!
