De la misma forma que el suceso real del motín de la Bounty reflejan dos formas distintas de entender el liderazgo.
Bligh, quiere conseguir su objetivo a toda costa. - muy loable por otra parte - de llevar el árbol del pan a su destino para Combatir él hambre en otras colonias con ese fin exije al máximo a su tripulación, chocando con su primer oficial, Fletcher que sacrifica la misión al liderar el motín de la tripulación.
Por otra parte la historia tampoco es justa con Bligh que después de ser abandonado con sus pocos fieles en uno de las faluas de la Bouty, realiza una auténtica gesta marinera navegando 3.500 millas en más de cuarenta días sin apenas agua y alimentos. Muy probablemente Fletcher creía que nunca llegarian a su destino para dar parte de la revelion.
En el caso del navegante inglés, se trataba de un militar con gran sentimiento patriótico y sentido del deber. Moetisier era una especie de apatrida medio vietnamita, medio francés- medio oriental medio occidental. Una reflexión permanente entre el objetivo y el medio. Entre el sentido mismo de la navegación y la competición.
Lo bueno siempre es intentar el ejercicio de ver las cosas desde ambos puntos de vista y sin duda en los dos veremos cosas buenas y también malas.
Lo que nos enseña en la vida son los errores y si estos los vemos en los otros es mucho mejor porque vamos mucho más rápido en el aprendizaje, aunque nada enseña tanto como cuando nos martilleamos nuestros propios dedos
