No quisiera ponerme "moñas", pero me reconcilia con la humanidad ver que todavía queda gente capaz de ayudar a los demás, a costa de su esfuerzo y sin esperar nada a cambio solo por el simple placer de echar una mano a alguien que lo necesita.
Ya se que no ha curado el cancer ni acabado con la guerra de siria, pero si todos fueramos un poquito más como el cófrade Martin seguro que el mundo que les dejaríamos a nuestros hijos sería algo mejor que la piltrafa que estamos construyendo.
Martín
Gracias de parte de toda la gente que está en apuros y nadie les ayuda.
Y buena suerte en la singladura hacia el sur para Hippie.