Gracias, Whitecas. Pero también deja claro que en el caso francés es una inspección inicial (con su lío de fechas y recordatorios) que no se repite a posteriori cada cinco años. Lo que también deja claro, refiriéndose a España, es que el exceso de legislación sobre el asunto no ayuda a que baje el número de incidencias en nuestra náutica de recreo.
