Ver fondear al resto de navegantes es uno de los entretenimientos más habituales, y una forma de aprendizaje, tanto positivo, como negativo; es decir, que ves tanto actuaciones a copiar, como otras a evitar a toda costa.
Yo prefiero dar una vuelta por el sitio a fondear antes de efectuar la maniobra. Observo los fondos, tanto visualmente (si se ven) como por sonda; veo al resto de barcos fondeados, intentando adivinar su borneo, y qué tipo de fondeo han elegido. Al final me decido por un lugar y arrumbo hacia él proa al viento o corriente (según cuál me afecte más),reduciendo progresivamente la velocidad.
Pasado el punto en el que quiero fondear, paro el barco y le doy un poco de arrancada hacia atrás, quitando motor una vez conseguida, entonces al pasar por el lugar decidido dejo caer el fondeo con rapidez. Si es con molinete, mejor quitar el freno, porque si no, no baja suficientemente rápido. A partir de que el ancla toca fondo, ya voy soltando cadena solamente a medida que el barco retrocede, hasta que llega a la longitud que considero suficiente, momento en la bloqueo y dejo que la cadena, por el efecto de la arrancada, el viento y la corriente, se tense, para que el ancla agarre bien. Luego comprobado esto por referencias (y por instinto), suelto los metros de más que considere en función de las previsiones de viento y el nivel de la marea prevista.
Haciéndolo así, no hace falta meter motor con el ancla ya en el fondo. Aunque si quieres ayudarte de él, lo puedes hacer muy suavemente. Pero con el tiempo, ya no lo necesitas para comprobar que el ancla se ha fijado.
No sé si me he liado al explicarlo, pero a mí me funciona.
Quién no esté habituado, quizás no sienta cuándo el anca toca el fondo. En esos casos, se prepara la bitadura en cubierta con los metros de profundidad que obtenemos de la sonda (según configuración), y cuando llega al fin de la misma, que estará bloqueada, se deja tensar, y se sigue el proceso final arriba marcado.
