
Yo creo que la teoría que es de aplicación en barcos grandes no es de aplicación en embarcaciones de fibra y/o pequeña eslora.
Para una embarcación de no más de 18 metros el fondeo lo haría proa al viento, llegando el pundo de fondeo parado, largo el ancla, y que el viento lentamente va dando atrás al barco, y darle a la cadena lo que pida hasta llegar a la longitud deseada. El freno de la cadena (o el brazo de marinero) no sufre mucho ni necesita mucho esfuerzo.
(No es lo mismo la arrancada de una barco de decenas de toneladas (o más) que el desplazamiento de la mayoria de las embarcaciones de recreo. Quiza en una pregunta de examen haya que contestar la ortodoxia de la maniobra de fondeo de libro. No conduce igual un camionero con 35 toneladas en la espalda que nosotros con nuestros turismos.).
Más importante me parece el hecho de la elección del punto de fondeo que con frecuencia fondean barcos a barlovento de la costa. Cierto que lo hacen con poco viento y mar, pero un descuido el viento aumenta, una siesta, una noche, etc,... si en algún momento falta la cadena, la varada casi está garantizada. Es elemental que el punto de fondeo se elija tal que si falta el fondeo, el barco se vaya a la mar. También depende del aprecio que se tenga a la nave.
Además, los motores tiene su propia Ley de Murphy. Consiste en ponerse farrucos en arrancar cuanto más prisa tenga el patrón. Ni que decir tiene, que el sudor del patrón se vuelve frio a pleno sol veraniego.
