Hablando de chatarras flotantes, del número de incidencias en la náutica de recreo y del exceso de legislación....
Resulta que como a los barcos con bandera española la Administración les obliga a llevar una material de seguridad sobre el que la susodicha Adminsitración establece condiciones de sobre-revisión, por encima de lo que establecen los propios fabricantes, y como resulta que esas revisiones son caras, los sufridos armadores que todavía arbolan pabellón español toman la decisión de...
bajar de zona sus embarcaciones,


con lo que ya no necesitan llevar balsa, ni radiobaliza, ni otra serie de elementos cuya revisión es altamente perjudicial para el bolsillo del sufridor.
Y a mí que me cuenten que esos barcos son más seguros que el mío con bandera belga, en el que llevo el material de seguridad que considero conveniente (balsa, radiobaliza, bengalas electrónicas...), en perfecto estado de uso y revisión, sin necesidad de estar sometido a exigencias de los S. XVIII-XIX.
Así, señores cofrades, se da la paradoja de que una reglamentación pensada para aumentar la seguridad (eso nos dice la Administración, pero sigo sin creérmelo


), consigue exactamente todo lo contrario. Y si estoy equivocado, me gustaría ver las estadísticas comparativas que lo demuestren.
Saludos y
