Chiste que me llega de un fraile, buen amigo, destinado en Roma:
Está la Santísima Trinidad (no el barco eh?

) discutiendo sobre dónde pasarán las vacaciones.
Dice Dios:
-Podríamos ir allá por Tierra Santa, donde naciste tú, Jesús-
Uff, aquello está imposible -contesta Jesús- guerras, revueltas, atentados...nada, nada. Mejor vamos allá adonde pusiste el Paraiso, entre el Tigris y el Eúfrates...
-Bah -contesta Dios, también está bueno aquéllo...además, la traición de Adán y Eva me dejó tan mal recuerdo...mejor otro sitio. ¿Qué tal si vamos a Roma?
Y el Espíritu Santo conetsta entusiasmado ¡¡¡ eso, a Roma, a Roma, que yo nunca he estado allí !!!