Duro poco, apenas dos meses, hay una leyenda, otra de las muchas sobre barcos de acero, que dice que no hay manera de vender un barco de acero

y eso que este tenia alguna faena que hacer, como ya explique en su día, pero precisamente por eso tenia un buen precio, el resto del barco y equipo valía la pena, lastima que no se lo haya quedado ningún cofrade.
Me alegro mucho por el armador que me consta que ha sido un mal trago para el y si eso se dilata en el tiempo aun lo habría pasado peor.
