Probablemente es una tontería lo que voy a comentar, pero en la tormenta de ideas todo cabe, así que ahí va.
Tuve un problema con el enrollador, de manera que a partir de cierto punto se iba endureciendo cada vez más.
Después de mil vueltas reparé en un puente guíacabos que ayudaba al reenvio del cabo del enrollador a bañera.
Por otro lado, me daba la sensación de que el cabo del enrollador era demasiado fino para manejarlo correctamente.
El caso es que el cabo al ser más fino quizás de lo que debiera, fue comiendo la parte interior de la fibra del guiacabos llegando a hacer una forma de V, de manera que, a partir de cierto punto, convertía el guiacabos en una pieza para cazar el cabo.
Dos tornillos, un guiacabos nuevo con alma de inox, algo de sika para sellar y como la seda.
La obsesión por el enrollador ne hizo despreciar aquella minúscula pieza en cubierta.
Suerte.
Agustín