En mi antiguo amarre nunca pedía ayuda, porque no tenía que maniobrar, tal como venía por el canal, de frente me encontraba con mi amarre. Solo tenía que apuntar bien y reducir velocidad.
Por desgracia, en ese pantalán han concentrado toda la oferta de alquiler del puerto (motos de agua, parasailing, clubs de navegación, motoras de alquiler, ...) y me han mandado a un amarre "normal", en el que tengo que maniobrar más para atracar. Al principio, avisaba siempre al entrar por la bocana y al llegar al amarre, ya tenía allí al marinero. Ahora le he cogido el tranquillo y solo llamo si, al salir, veo que falta alguno de mis vecinos y el viento me empuja contra el espacio vacío. En el resto de situaciones, creo que puedo apañármelas sólo. Y eso que suelo mavegar en solitario...
