Llevo ya un tiempo escuchando desde un rincón lo que se habla en esta taberna y ahora me toca presentarme.
Os escribo desde Vigo, donde me dedico, a parte de a mis actividades mundanas, a la pesca en todas sus modalidades y a marear como tripulante en todo navío, buque o artefacto al que soy invitado.
Con suerte y con vuestra ayuda me convertiré en armador más pronto que tarde. Así que en pago por vuestra infinita generosidad, ¡ahí va una ronda para todos!
