Estos días atrás he leído una frase de un libro de Cocúa que viene al caso: el estado natural de las cosas en un barco es el de roto, sólo de cuando en cuando, excepcionalmente, están bien
Me compré el barco nuevo y estoy encantado, y lo hice porque vi que los que visitaba iban a tener curro para aburrir (20 anios o más casi todos). Ahora que llevo unos meses con mi barco me doy cuenta de que ni nuevo ni ná, obviamente la mayoría de cosas no se me van a romper en anios (espero) pero cada día que salgo a navegar algún mantenimiento toca (que si revisar niveles, que si ajustar jarcia o guardamancebos, que si endulzar, que si revisar sentinas, que si limpiar por fuera y por dentro, que si modificar jarcia de labor y pianos, ...).
Y ya no te cuento que me he metido en bricos

Hay que estar siempre muy pendiente de él para que no falle en el peor momento (si te cuento cuántas veces he apretado pasadores ... pues aun así un día de mala mar se me soltó el de puno de amura del génova).
Ésto en un barco nuevo, uno "madurito", que si cambia instalación eléctrica, que si lija y barniza maderas, temas del motor, cambio de jarcia bla bla bla
Si no te pone todo ésto, mejor alquilar

Y te acabará gustando, como el barco de uno no hay nada
