Según la nota de prensa yankee el tiburón salta a la embarcación, queda atrapado, se dania la boca mordiendo los guardamancebos, y para soltarlo se les ocurre hacer firme un cabo a la cola para recular y trincarle una línea de pesca en la boca para mantenerlo mirando a la mar.
Parece un ejemplar de unos 3 metros, así que seguramente un adulto, pueden saltar viniendo del fondo a por una presa en superficie, y saltan mucho, como para poder rebasar los casi dos metros que debe llevar ese barco de francobordo y guardamancebos.
Pero dudo que salten cual ballenas jorobadas sin motivo aparente. Y mucho menos en medio de alta mar para caer justo en un barco que casualmente se dedica a la pesca deportiva de altura, vamos, lo dudo como para no creérmelo.
Que estuvieran jugueteando a provocar su salto con senuelos, que lo hubiesen pescado accidentalmente y saltase para liberarse de la línea, o que llevasen alguna gran pieza trincada a proa o alguna cosa sí, bueno, sería más creíble desde mi punto de vista.
Alguno de los cofrades que le pega a la pesca de altura igual puede aportarnos de luz con su sapiencia y experiencia.
Es una especie en estado vulnerable, por cierto.
