A veces resulta entrañable la inocencia de las personas.
Es lo que tiene haber visto películas de temática náutica donde los personajes desafían todas las leyes de la Física, y son capaces de realizar proezas sólo posibles si se cuenta con superpoderes (Robert Redford y compañía).
La seguridad no admite frivolidades. ¿Cuesta tanto entender que no hay que caer nunca más allá de la línea de los candeleros?.
Saludos
