Ejem...yo es que con la edad y la pérdida de equilibrio me estoy volviendo un poco paranoico y a lo mejor me paso un poco.
Veréis, aparte del chaleco hinchable con arnés, arrastro un cabo largo por la popa. Dicho cabo hace un poco de comba y un cabo más fino atado a él sube a una polea en el puente de antenas.
Pues bien, si voy a motor, el cabito lo hago firme al morse, de modo que al agarrarme al cabo de arrastre tira del morse y para el barco.
Si voy a vela, el cabito lo hago firme a la barra del piloto autómatico. Al tirar del cabo de arrastre, el cabito saca el piloto y libera la caña. Un elástico lleva la caña a sotavento y aproa el barco (que, lamentablemente, a veces vira del todo, acuartela el génova, y sigue girando hasta que traslucha...y vuelta a empezar).
Un cabo atado a la escalera y que llega al agua, me permite bajarla y subir a bordo.
Aparatoso, pero funciona... en condiciones de "laboratorio", claro. Habría que ver en situación real, con rasca, susto, sorpresa, frío, agotamiento...
En cualquier caso: a cuatro patas y sin caerse al agua, por favor
