La cuestión que se comenta aquí, y que es general, pero cuando el espacio es limitado, como el canal del Estacio y proximidades, se acentúan los comportamiento inadecuados.
Desde hace tres años, que se me ocurrió salir al Mediterráneo en la apertura del canal de las 12 del mediodía, de un 15 de Agosto (casí ná), con un tráfico de entrada y salida inusual, me he impuesto la norma de no sacar el barco los sábados y domingos por la mañana. A media tarde del domingo se puede dar una vueltecita ya que quedan menos navegando.
Ni que decir tiene que el tránsito por el canal fue hostil. En vez de formar una fila de motoras y veleros, había una necesidad de adelantar por parte de las cojomotoras increible y sin sentido, ya que con el caballaje que se gastan a la salida de canal van a recuperar el tiempo perdido para ir a ¡NINGUNA PARTE!. En su mayoría van a isla Grosa o a la vuelta, a la ensenada del Esparto.
Las motos de agua. No hay más accidentes porque Dios no quiere porque los críos, y no tan críos, que las llevan ponen bastante empeño. ¿Cual es el problema? Pues yo creo que la sensación de velocidad en el mar solo se siente cerca de algo estático o a baja velocidad. Por eso les encanta acercarse, y lo hacen exprofeso, a los barquitos que van lentos. Te ponen descaradamente la proa y rectifican para pasar cerca.. Estés o no fondeado.
Emocionante.
En general, con los veleros, no hay muchos problemas. Respeto y conocimiento. Navegar a vela implica cierto gusto por el mar y algo de profesionalidad. Muy distinto al "dominguero" del mar que es realmente los que crean hostilidad.
Lo mejores días son fuera de la temporada de vacaciones. Es un lujo navegar por el Mar Menor en estas condiciones hasta en invierno (hasta la puesta del sol, claro).
