Hace unos 7 años, viniendo desde Palma, en el canal de Ibiza, de noche, se formó de repente una manga o pequeño tornado que me trasluchó muy violentamente y mandó el tope del escotero a tomar leches. Aquello duró muy poco tiempo y no tuvo más consecuencias, pero si nos pega la botavara no quiero imaginar las consecuencias.
Enhorabuena a los que se salvaron, y ánimo a los afectados.
