Me alegro de que todo fuera bien para la mayoría!!.
Me recordé de estos sucesos el sábado pasado ya que, a la hora de comer, eché el ancla en el fondeo de la Magdalena, Santander, lo más al oeste que pude, casi frente al Museo Marítimo, porque me imaginé que ocurriría lo que, al final, pasó: todos los barcos que, a muchos de ellos, el resto del año, los ves en sus atraques, estaban dando vueltas buscando un fondeo.
Se llenó de motoras, motoronas, veleros, etc. intentando coger un espacio libre.
Las dos o tres horas que aguanté allí, me la tiré mirando, con cara crítica

, a los que querían fondear encima de mi cadena, a un par de esloras, muy pegaditos,


etc.
El viento era el habitual en la zona, a esa horas, 15 o 16 nudos.
Si, por lo que sea, llega a subir el viento, se hubiera montando un zapatiesto horroroso, con todos aquellos barcos tan arrimaditos.
No pasan más cosas porque la Naturaleza no quiere.


