Sundeer 64
Garcia Passoa 47
Boreal 44
En un extremo tenemos veleros cómodos y bien pensados y que cuestan un dineral como el
Sundeer 64, el
Garcia Passoa 47 y el
Boreal 44
En otro extremo tenemos soluciones minimalistas para navegantes solitarios: se agarra un viejo velero, se rellena de corcho blanco, se cierra con un portillo estanco, se le pone una jarcia sencilla y manejable, un piloto de viento y dos o tres cosas más:
Este es el último velero de Roger Taylor
que no quiere velero grande desde que naufragó en 1971
http://www.thesimplesailor.com/voyages.html
(la mayoría de los minimalistas lo son por restricción presupuestaria; pero este tipo tiene mucho dinero, es minimalista por gusto y convencimiento)
Entre estos dos extremos hay un montón de veleros de segunda mano a buen precio y entre otros quiero citar a un honrado
Vancouver 32

Y un cuarto camino es construirse o encargar la construcción de un moderno ultraligero:
