Buenas, cofrades:
Ya está prácticamente todo dicho, pero aún así quiero dar mi opinión:
Considero que saber hacer tareas sencillas de mantenimiento del motor (cambio de aceite, refrigerante, rodete, filtros, manguitos, correas, purga de circuito de combustible, reglaje de taqués, etc.) es obligación inexcusable del patrón, y está, a poco que se busque un mínimo de información, al alcance de cualquiera. No es sólo que, igual que ya no hay secretarias que nos mecanografíen las cartas al dictado, tengamos que escribirlas nosotros mismos; es que estas tareas forman parte del mínimo de seguridad a bordo de la que el patrón/armador es responsable. ¿Que los barcos tienen muy poco espacio para hacer eso con comodidad? ¿Que se pone uno perdido? ¿Que preferiríamos estar navegando en vez de metidos boca abajo en el motor? Sí, claro.
También considero que otra obligación del patrón es mantener a bordo suficientes repuestos y herramientas - de la mejor calidad posible - para las tareas mencionadas.
Y por último, considero que, igual que ahora las secretarias (cuando las hay) se dedican a otras cosas, a los mecánicos se les deberían dejar las averías realmente gordas. Y es aquí donde mi experiencia me ha hecho desconfiar: los que he visto hasta la fecha no están a la altura de lo que espero de ellos.
En resumen, ¿son los buenos mecánicos de otro planeta? No lo sé, pero sí espero que alguno venga pronto con su platillo volante... No me importa que sea verde o tenga ojos compuestos

; lo que quiero es que conozca los motores, su funcionamiento, sus averías, su diagnóstico y su reparación.
Y no he hablado de dinero: considero que el buen trabajo de un buen profesional vale lo que éste pida.
Saludos y
