Ya puestos a recordar cosas, me tocó hacer la medición del casco del primer Manzanita de serie para el rating IOR, recuerdo perfectamente la seriedad de la construcción y lo bien planeado que estaba todo. Nos quedamos alucinados porque era el primer crucero que veíamos que parecía un chisme de vela ligera, aunque todo tenía la solidez necesaria.
Navegué bastante en el Bufanda 2 (y contra él), uno de los primeros de la serie, y en ceñida con viento duro aguantaba en tiempo real a los Puma 34, con eso está dicho todo.
También fuimos de crucero unos días por la costa Brava, aunque había que ser joven para hacer eso con 1,40 de altura interior. Otros tiempos, en fin.
