Alquilamos dos veleros (35' y 39') y al llegar a Cala Saona abarloamos y así estuvimos las dos tripus de un barco a a otro

Perfecto. Ya pasamos una noche así en Espalmador el año pasado.
Con la mar en calma, me sorprendió una ola dulce que movió los barcos más de lo esperado, pensé que sería de alguno de los monstruoyates que entraba o salía de la cala. Otra, esta mayor, al momento una señora ola, periódicamente llegaban y pensamos que podían ser del ferry, miré instintivamente a los palos en el momento en que casi se cruzaban las perillas nunca mais

sin recoger el fondeo amollamos rápido las amarras de "abrazo" y nos separamos con los bicheros. Ya a salvo de destrozos en la jarcia cobré el hierro y fondeamos a salvo de peligrosos encuentros. A partir de ese momento las visitas en auxiliar

salud!!