BAUXA: cada cosa como sea. El distribuidor de Palma me atendió estupendamente. Me explicó como llegar y me dirigió cuando le llamé por teléfono porque no tenía claro el camino (sin GPS..

.).
No solo eso: desde el punto de vista práctico la jugada me salió perfecta: resultó que tenía el repuesto en stock y no hubo que pedirlo a Barcelona.
Cuando, tras autobús, metro y pateo llegué a la tienda, tenía la bomba preparada sobre el mostrador con su junta correspondiente.
Antes de comer había regresado a Andratx y tenía la bomba montada y el motor funcionando.
O sea que no es que tenga prejuicios contra los distribuidores, sino que me gustaría poder elegir: distribuidor o trato directo.
Resumiendo: nada que reprochar a Solé pero, desde ahora, tampoco nada que alabar.
