(CA Marchaj, 1918-2015)
Los veleros nos enseñan a pensar lo mismo y lo contrario
Por ejemplo:
Vemos a los IMOCA surcando siete mares y navegando por los cuarenta rugientes y efectivamente un IMOCA a 20 nudos de velocidad es un velero muy seguro
Pero si se queda quieto parado es muy vulnerable, y en el vuelco del Hugo Boss pudimos ver lo que nos había explicado CA Marchaj
El Hugo Boss estaba averiado y tuvo que parar y se quedó quieto parado al pairo con un tormentín, y esa fue la ocasión para confirmar empíricamente lo que habían dicho William Froude y Scott Russell en el siglo XIX: el velero más estable (ante el Viento) es el más fácil de volcar (por las Olas)
(John Scott Russell en 1841)
Pero los veleros clásicos ingleses influidos por las ideas de Scott Russell son muy seguros sí, pero son un poco o un mucho incómodos e insufribles navegando a favor del viento y las olas
Los veleros nos enseñan a pensar lo mismo y lo contrario