A veces hemos compartido posts con Prometeo en los que mencionábamos el gusto por los pilot-houses.
Solo he navegado mas de una vez en uno: el LM 28, que mas bien es un motovelero pero que navega a vela muy bien.
Dentro de sus escasas dimensiones tiene algo que siempre he encontrado fantástico: la cocina en el pilot house.
Esto permite, a parte de una mejor ventilación y compañía (el cocinero no queda desterrado a las mazmorras), que quién está de guardia se pueda preparar un café o una tortilla...
Esta característica es poco frecuente hoy en día. De hecho, el nuevo super-barco de Prometeo es el primero con esta característica que veo desde hace tiempo.
