Hola,
Vamos a ver, no se trata de que la orografía sea muy caprichosa o no. Hoy día hay ordenadores suficientemente potentes como para poder incluir a escala mesoscópica la orografía y otros efectos locales con detalle (no así, como ha apuntado Buxeta, a escala sinóptica y, claro, mucho menos a escala planetaria). El problema es otro y, además, no tiene solución por muy potentes que se vuelvan los ordenadores: el problema es que las ecuaciones que gobiernan el flujo en la atmósfera, es decir, el movimiento del aire que es lo que determina la evolución de una situación meteorológica dada, son
ecuaciones diferenciales caóticas. ¿Qué quiere decir eso? Pues voy a tratar de explicarlo de forma sencilla a ver si consigo que se comprenda que el asunto de la predicción no es solo cuestión de modelos y programas de ordenador y de una vez dejemos de decir cosas absolutamente falsas como algunas que he leido en este mismo hilo (por ejemplo, la "meteorología no es una ciencia precisa").
Primera cuestión: las ecuaciones que gobiernan la atmósfera son ecuaciones diferenciales. Esto significa que la solución de esas ecuaciones depende de conocer el estado de la atmósfera en un instante dado. Es decir, resolvemos las ecuaciones diferenciales que nos permiten calcular la velocidad del viento en cada punto de la atmósfera y en cada instante de tiempo y resulta que esas soluciones dependen de la velocidad del viento en cada punto en un instante inicial dado. Hasta que no conozcamos esta
condición inicial (así se llama)
no podremos saber la velocidad del viento en los instantes siguientes. Y esto es así con cualquier ecuación diferencial. Por ejemplo, la segunda Ley de Newton que me permite saber cómo se mueve una partícula cuando le aplico una fuerza es una ecuación diferencial. Si no sé dónde estaba y que velocidad tenía la partícula en un instante inicial dado nunca podré saber donde estará y qué velocidad tendrá en los instantes siguientes aunque haya sido capaz de resolver la ecuación diferencial. Si resuelvo la segunda Ley de Newton para saber a que altura estará y que velocidad tendrá una piedra que cae sometida a su peso necesito saber a qué altura estaba cuando empezó a caer y con qué velocidad empezó caer (¿se dejó caer o fue lanzada con una velocidad inicial dada?). En el caso de la atmósfera esto es un problemón de cuidado: no podemos poner estaciones meteorológicas repartidas por todos los puntos de la atmósfera (en tres dimensiones!) que midan el viento en un instante inicial. Así que nos tenemos que buscar la vida generando condiciones iniciales a partir de medidas muy incompletas, interpolando, etc.
Segunda cuestión, y esta es fundamental: las ecuaciones diferenciales de la dinámica atmosférica son
caóticas (en el sentido matemático). Eso quiere decir que resueltas las ecuaciones diferenciales la solución para el viento en un instante dado varía si utilizamos unas condiciones iniciales u otras que tan solo difieran en
cantidades infinitesimales. Y esto es crítico porque incluso en el hipotético caso de que pudiesemos colocar una estación meteorológica en cada punto de la atmósfera para medir el viento en un instante dado y disponer así de una condición inicial completa, resulta que no podríamos evitar las consecuencias del caracter caótico de las ecuaciones porque no podemos evitar nunca la existencia de errores en la medida de cualquier cosa. Precisamente por esto se han inventado las "esemble predictions", popularmente conocidas como "espaguetis". Consiste en hacer predicciones usando modelos numéricos, es decir, las soluciones de las ecuaciones diferenciales, y estudiar cómo varía la predicción cambiando infinitesimalmente las condiciones iniciales. Por ejemplo las tres imágenes siguientes muestran la predicción de isohipsas de 500 hPa para 48, 96 y 144 horas a partir del modelo GFS:
Está claro por qué se llaman "espaguetis", no? Como veis, a medida que transcurre el tiempo la predicción de isohipsas se descaraja, y todas ellas están obtenidas usando
la misma solución del mismo modelo. En una figura dada (es decir, un instante dado) entre las curvas rojas, por ejemplo, que es la predicción para la isohipsa de 5880 metros en ese instante, solo varía
infinitesimalmente la condición inicial utilizada. Y ya veis el carajal que hay después de "tan solo" 144 horas. En pocas palabras,
predecir (en el sentido en el que muchos pensais, es decir, certezas) más allá de un determinado horizonte temporal es simplemente imposible. Y así será siempre, independientemente de la potencia de los ordenadores.
Así que, resumiendo, ni la meteorología en una ciencia poco precisa ni los meteorólogos no se enteran. "Simplemente" la naturaleza es así, y en este asunto es muy puñetera.
Que ustedes estudien Meteorología como es debido.
L. Mederos