La ventaja de llevar mayor potencia es poder navegar con oleaje y viento de frente a velocidad sostenida sin tener que forzar el régimen del motor, equipando una hélice de mayor paso, eso sí siempre que permita al motor alcanzar su régimen máximo.
Con el mar en calma la forma del casco y la eslora condicionan una velocidad máxima dificil de superar con más potencia de la estrictamente necesaria, pero cuando van mal dadas, al motor pequeño le cuesta mucho más vencer el freno que te inflige cada ola que pillas de frente, salvo que lleves el motor muy acelerado, mientras que si le quitas régimen no avanzas.
Con un motor sobrado de potencia a bajo y medio régimen sigues avanzando.
Mi barco salía de astillero con 60cv y el anterior propietario solicitó como extra equiparlo con 85 cv. Me parece una solución muy satisfactoria.
Saludos
