Bufff !! ¿Cómo escribir esta crónica?
Ante todo, diciendo: gracias, gracias, gracias.
Estaba Ricardo en su análisis de la previsión del tiempo durante al reunión de patrones y yo decía: ¡por fin una regata con viento!, y es que eran ya cinco nuestras participaciones en la Regata Menorca Reserva de la Biosfera, tantas como ediciones, pero hasta ahora sólo habíamos podido acabar una de ellas dentro del tiempo límite.
Luego los organizadores añadían que este año no habría tiempo límite, así que la cosa prometía bien.
Eso sí, si seguíamos mirando la previsión del tiempo hacia adelante, la cosa se complicaba, y mucho, para la vuelta. Tanto se complicaba que dos barcos decidieron no tomar la salida por miedo a quedar atrapados en Fornells varios días sin poder volver por el aviso de Tramontana. La verdad es que os encontramos a faltar, y mucho, Tíbere e Iguazú. La regata fue diferente sin vosotros, y las charlas en Fornells también. Pero lo entiendo, y al final, todo el mundo toma sus decisiones y cada uno sabe los compromisos que puede y los que no puede incumplir.
La regata fue como siempre había dicho que me gustaría, con mucha ceñida, que es donde nuestro barco mejor se defiende, con un viento constante que nos llevó primero hacia el Sur, rumbo directo a Mallorca, a la espera de un role que nos permitiera corregir y retomar una derrota hacia el Norte de Menorca.
Estuvimos luchando casi toda la regata mano a mano con el Malbec 360 “Mister Swing”, dicho sea de paso, como todos los años, pues su patrón, Guillermo, y yo, debemos pensar igual, pues siempre solemos tomar las mismas decisiones el en campo de regatas, llegando por arte de magia siempre juntos a las meta. También tenía cerca al “Últim Ris”, que se nos iba escapando pero poquito.
Llegó el bordo y todos tomamos nuestras decisiones, buscando una buena posición que durante la noche nos permitiese hacer rumbo directo a Menorca.
Fue una noche con dos partes, una en la que tocó hacer correr el barco con 7-8 nudos de real, al través. Aquí nos dejamos la piel en trimados y contra-trimados (alguno debió salir bien) para arrancar al barco a unos 4,5 nudos de media; luego subió el viento hasta unos 20 nudos de aparente y se fue cerrando, tocó ceñir y correr. Aquí estuvimos muchas horas navegando entre a 7 y 8 nudos, con rumbo directo y la mayor rizada; una gozada. Pense: ¡Para esto hemos venido!, por fin una regata que nos da la mano.
Llegando a Menorca, arriesgamos pasando muy cerca de Cabo de Cavallería, unos acantilados de 150 metros que podrían habernos desventado. Fue un poco turbulento, pero pasamos, y algo creo que recuperamos a otros barcos que habían optado por un rumbo más lejano.
En la llegada, como no, nos encontramos el Arabengo, el Mister Swing y nosotros, el Nara, haciendo bordos dentro de la bahía de Fornells como si de una regatilla de club se tratase.
Los primeros en real, el Tivic, habían entrado hacía más de dos horas, seguidos de “El X” y del Tete.
Nosotros cruzamos la llegada habiendo cubierto la distancia de 116 millas en algo menos de 24 horas, casi a 5 nudos de media (VMG). Todo un éxito, por fin. Una buena regata, sin duda, por fin la acabamos y la disfrutamos como es debido.
Luego tocó comer algo, ducharse y dormir, dormir, dormir.
Y fue entonces cuando un toc-toc en el casco de nuestro barco nos despertó para darnos la noticia: Enhorabuena, habéis ganado la clasificación general de la Regata!!. Eran los del Metis, que habían recibido las clasificaciones.
Literalmente no nos lo podíamos creer. Pero así era, al hacer los tiempos compensados éramos los ganadores. Y además, los ganadores del grupo A Dos y también los del trofeo de la Taberna del Puerto. Vamos, nuestro día grande.
Me gustó mucho ver cómo se alegraban muchos de los tripulantes y patrones de otros barcos, con qué cariño se acercaban a darnos la enhorabuena. Y es que al final somos todos amigos, y, la verdad, que el Nara haya ganado esta regata es algo así como que el Deportivo Alavés ganase la liga de fútbol; la victoria del pequeño, del inesperado.
Lo dicho, muchas gracias a todos!.
Y la vuelta …, pues tras la fuerte tramontana del domingo se abrió un pasillo con poco viento pero bastante ola que nos permitió volver sin mucho sufrir. Eso sí, un poco justo sí que era, pues cuando llegábamos a nuestro puerto, Mataró, escuchamos que se reactivaba el aviso de temporal en el Norte de Menorca. Tuvimos suerte.
Cervecitas para todos, que a esta ronda invito yo!

LDN