El libro de la navegación a la isla de Elba ya está en maquetación.
Se títula
"Un tripulante llamado Murphy. Santander-Elba-Santander en el Corto Maltés", en alusión a los múltiples incidentes durante el viaje, desde el accidente con el remolque el primer día, que nos provocó un agujero de 30 cm en el casco que tuvimos que reparar en Getxo, hasta los problemas con el fueraborda en los últimos, que nos inmovilizaron 10 días en Port Saint Louis, pasando por los numerosos golpes de mistral que nos retuvieron en puerto. Hasta tal punto se concentraron en este viaje los problemas que parecía que el mismísimo Murphy se había colado de polizón en el Corto Maltés y desde allí nos estaba clavando las agujas del vudú. Por eso en el libro fui haciendo un tanteo de las veces en que éste nos asestaba un golpe frente a las veces que nos sonreía la fortuna de forma inesperada.
No voy a revelaros el resultado, pero los números no reflejan lo que sentimos por el camino, la felicidad enorme de estar libres en el mar y sus imprevistos. Por eso, y con independencia del resultado final, creo que la navegación en barcos pequeños y con escaso presupuesto continúa siendo una de las formas más simples de descubrir el mundo y la felicidad sencilla.
El libro ha entrado ya en maquetación, luego viene la corrección de las pruebas de imprenta y finalmente la edición y distribución. Espero que esté disponibe en noviembre. Para ir entrando en materia podéis mirar las entradas de mi blog a partir del 1 de mayo de 2016. Espero que os guste.