...Y luego nos quejamos del exceso de tutelaje del Estado.
Pues yo he visto ejemplos claros de funcionalidad diversa muy bien resuelta (para aquellos que no lo entiendan léase; capacidad limitada, handicap, minusvalía, discapacidad, términos estos que se pueden considerar ofensivos y que, además, no hacen justicia), desde un amanuense que no tenía brazos y que escribía con los pies, pintores que también pintaban con los pies o la boca, sordomudos comunicándose... y no me olvido de las paraolimpiadas ni de la integración en el ámbito universitario de personas con síndrome de down.
Eso es lo que significa "funcionalidad diversa"; diversificar, desarrollar unas habilidades para compensar la ausencia de otras.
Con respecto de las prótesis creo que, en sí misma, una herramienta o, como es el caso, una "protesis" como puede ser un audiófono, unas gafas, una pata de palo o un garfio, no tiene por qué determinar la excelencia de un marino, sino que esta excelencia depende de su uso; de cómo se manejen esos aditamentos.Esto creo que no hace falta explicarlo.
¿O quizá sí? Hoy en día es más limitante tener una avería en la electrónica que ser daltónico...
En el tráfico rodado las señales son de ámbito universal.; no hace falta distinguir el color de la luz de un semáforo. En una película en B y N sabes cuando el semáforo está cerrado porque la luz más intensa es la superior; la roja. Distingues una señal de STOP por su forma octogonal, una señal de ceda el paso por su forma invertida respecto de las de peligro...
En navegación creo que también está universalizado el tema (ya sabemos lo de la Zona A y Zona B a efectos de balizamiento).
Y respecto de la tan cacareada situación de si el barco que vemos no sabe el daltónico viene o va (aún no estando matriculado en A Coruña

), pues para eso están las demoras y la apreciación de los tamaños, la prudencia, los cambios de rumbo y el ir piano piano hasta que la cosa está clara. Ni más ni menos que lo que hacemos los no daltónicos. Y hay accidentes a pesar de la visión polícroma, los compases, los radares...
¿Quién se puede atribuir la potestad de decidir si este Sr. puede o no navegar porque tenga dificultad en distinguir los colores? Seguro que alguien tras la mesa de un despacho y que no tiene ni pajolera idea;un tecnócrata no, y un marino menos aún.
¿Acaso hay una causística objetiva de accidentes en navegación en los que el daltonismo haya sido la causa
única determinante del accidente? Normalmente un accidente en tráfico proviene de
una serie de factores adversos que concurren en un momento dado.
Pero aquí, en este país, el Estado nos tutela para todo. Consecuencia de circunstancias y complejos históricos, carácter y picaresca. Vete a saber.
Lo que sí se es que cada vez somos más los que abanderamos nuestros barcos bajo otro pabellón.