Con relación a la necesaria reforma de las corporaciones que no tienen almaque condenar ni cuerpo que encarcelar, estoy totalmente de acuerdo.
La actual situación genera la económica especulativa y el cortoplacismo. Y luchar contra la pobreza es una cuestión de gestionar el tiempo. El ahorro y la inversión es lo que genera valor y no el pelotazo.
Sobre reducir la producción: hay que tener cuidado. Los recursos naturales son limitados materialmente pero no económicamente. Cuando se inventa un motor 10 veces más eficiente, es como si aumentaran las reservas de petróleo. Si queremos avances tecnológicos, hay que incentivar al que se esfuerza, arriesga e invierte. Si no es así, nadie va a inventar - salvo que le pongas una pistola en la cabeza-
Sobre la población ¿ tenemos que reproducirnos menos ? Pero si hemos invertido la pirámide poblacional en Occidente. Al parecer con este crecimiento vegetativo, nos extinguimos en pocas décadas. ¿Lo que deciiis entonces es que tenemos que esterilizar o volver a las prácticas de hijo único de China ?
Estas cosas de ingeniería social dan muy mal resultado, por lo de pronto hay millones de chinitos que no tienen chinita - porque los niños son más valorados y los bebés de sexo femenino se eliminaban o se daban en adopción a Occidente.
Me alegro mucho por tu intervención, porque entramos en el debate y encontramos líneas de común acuerdo, aunque en otras , yo solo pongo cautelas.
Yo no discrepó con Caribdis en el diagnóstico, solo hago la reflexión de que debemos aportar soluciones y por ejemplo a Varufaquis - salvo darle a la máquina de hacer billetes ( la misma línea económica que promovía Pancho Villa para llevar a México a la cima del mundo ) yo , y creo que la mayoría de los economistas del mundo no entendieron nunca su teoria de juegos para sacar a Grecia de la Crisis. Los hechos demuestran que bajo su mandato, solo se hundió más todavía de lo que estaba. Creo que incluso en el mundo académico, se han desengañado de su verborrea y solo le queda algún iluso que cree en sus análisis, del mismo modo que compramos un billete de lotería con la esperanza de salir de pobres.
