Lo que pasa es que cuando te das cuenta de que tú has visto rías limpias y ya no las ves, selvas vírgenes y coral y ves que desaparecen y que tus hijos (ya no tus nietos) van a tener difícil verlas entonces tal vez vale la pena plantearse si es mejor un coche o una casa de enorme impacto ambiental o colaborar en que el mundo siga bello y natural..
Y no somos felices por las cosas que tenemos, da gusto ver a los delfines siempre jugando y saltando, o la nobleza pura de los canes ¿no será que los raros somos nosotros con nuestra esclavitud por nuestras herramientas? Vaya contradicción!!
Un saludo
