Eléctrico, sin duda. Sin ruidos, humos ni olores y tampoco se puede incendiar.
El mantenimiento de un motor eléctrico es casi nulo y su lubricación es eterna. Además, evitamos vertidos contaminantes al agua.
Ya sé que aún falta un poco para que veamos motores eléctricos en barcos de cierto porte, pero ya empiezan a verse y deseo y espero que la transición sea rápida.
Salud

Nemo