Para mi, y en esto todo es muy personal, la opción fue intermedia. Me explico. Mi presupuesto no llega a comprar un barco nuevo de los buenos, buenos. Y comprar uno nuevo pero de construcción mejorable pues no me apetecía.
Lo que sí podía hacer era comprar uno de segunda mano, de los bien hechos, y relativamente nuevo. Un barco se deprecia muchísimo en menos de 10 años. Así que un barco bien hecho que ronde esa edad vale la mitad, o menos, de lo que vale su equivalente actual. No tienes el ultimo grito, pero sí un barco razonablemente moderno, y hecho como te gustaría.
El anterior a este lo compramos nuevo, y la sensación de estrenar barco es brutal. Yo he tenido la suerte de encontrar una unidad de segunda mano que estaba casi nuevo. Como detalle, aún llevaba algunos plásticos de protección de los almohadones interiores y el porexpan dentro del horno.
Todo son opciones.

