Un barco no tiene freno. Para parar tendrás que dejar que el barco pierda su inercia o bien ayudar con el motor en sentido inverso de la marcha. Tendrás que calcular cuando pararás el motor y cuando invertirás la marcha. Es preferible quedar corto que chocar contra el muelle. Siempre tienes que imaginar la maniobra antes de hacerla, es decir, tienes que prever lo que va a hacer el barco.
Dicho esto, piensa que el barco tiene dos motores, el motor en sí y el viento. Con viento en contra, pararás antes pues éste hará de marcha atrás. Con viento a favor, tendrás que compensar más con el motor.
El timón es el equivalente al volante de un coche. La diferencia es que el volante mueve las ruedas delanteras y el timón es como si moviera las ruedas traseras.
Si el viento es lateral o bien si hay corrientes, afectarán a la dirección del barco, y tendrás que compensar esos efectos con el timón.
Antes de iniciar la maniobra piensa siempre en lo que te pasará si te sale mal y cual será la solución siguiente. Procura no improvisar. Imagina la maniobra y hasta los peligros y sus soluciones, para poder tener a tu tripulación preparada.
Al final, sólo es calcular la inercia, la deriva y el abatimiento
No es tan difícil, pero tendrás que pasar lo que pasamos todos.
Saludos