
Fuí a cursillos de natación de chaval, vaya tiempo bien aprovechado, lo que en tierra tenía de negado para el fútbol y alguno de los deportes que practicaban los otros muchachos, en el agua me he encontrado siempre cómodo y con cierta "ventaja" frente a la mayoría.
Pasábamos de primavera a invierno buceando y pescando (que tiempos) los kios y kilos de pulpos enormes que he regalado y que nadie quería, quien los pillara hoy que me tienen el paladar cautivado y cuando família y amigos me alaban mi Pulpo al Ajillo estilo Campurra, que gozada en la memoria
Al lío, que me pierdo en batallitas

Con 16 años y tras finalizar el cursillo nos presentamos a socorristas en la playa (6 veranos) cuando llegó la prueba de resistencia nadando yo apliqué mi técnica "a lo gamba" y ante el estupor de mi hermano, que no abandonó el croll, mantuve mi velocidad durante toda la prueba adelantando a los que habían empezado más fuerte y perdían fuelle.
Pensaba que era un caso rarito, y va y resulta que no estoy sólo, con la vergüenza que me ha dado siempre nadar "a lo gamba" en público y resulta que es una técnica ampliamente difundida. A mí me llegó de puro ahorro de cansancio, todo huesos e incapaz de "hacer el muerto", por iniciativa natural me busqué un sistema que resulta que ya existía
Verás cuando se lo muestre a mi hermano

salud!!!