Dependiendo de la zona por donde se pretenda navegar, si pueden ser de
gran utilidad.
Para el invierno en los trópicos, es ideal. Allí, los barcos fondeados se
orientan con la proa al este y la popa al oeste. Por las tardes, cuando cae el
sol, no tienes más que inclinarlas a popa y te rendirán bien durante un par
de horas más. Por las mañanas, el efecto es algo menor, ya que tanto palo,
como botavara, proyectan su sombra sobre ellas (pero aún así, algo se
gana).
De todas formas, yo prefiero desentenderme del tema orientación y colocar
una cantidad ingente de paneles, que son baratos (en comparación con lo
que cuesta un barco). Como diría "Vicente Maroto".... ¡¡que pereza!!.
Salud y
