Yo todo lo compro al contado. Si no tengo dinero suficiente, me conformo con algo menos caro y vivo más humildemente, que no pasa nada. Jamás he pedido ni un duro al banco. Y nunca me ha faltado dinero cuando lo he necesitado.
Supongo que algunos de los que tienen problemas con sus barcos adoptan otra filosofía de vida, no me atrevo a decir si mejor o peor, pero se arriesgan a tener que malvender una parte de su vida y quizás a no poder recuperarla nunca.
Salud

Nemo